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Para gustos, color (rojo)

“Me decido por ti, te decides por mí / A la misma hora”, canta J Balvin en su hit Rojo. “Loving him was red / Burning red” (“Quererle era rojo / Rojo ardiente”), coincide Taylor Swift en Red. ¿Qué tiene este color que nos parece generar un sentimiento común de pasión, amor y atracción? ¿Hay alguna base científica que explique este fenómeno?

“Me decido por ti, te decides por mí / A la misma hora”, canta J Balvin en su hit Rojo. “Loving him was red / Burning red” (“Quererle era rojo / Rojo ardiente”), coincide Taylor Swift en Red. ¿Qué tiene este color que nos parece generar un sentimiento común de pasión, amor y atracción? ¿Hay alguna base científica que explique este fenómeno?
La cantante Taylor Swift interpretando su canción «Red» («rojo»)

Hay que empezar recordando que lo que percibimos como “colores” son interpretaciones de las señales nerviosas que llegan al cerebro desde los fotorreceptores que hay en la retina de nuestros ojos. Estos receptores captan e interpretan algunas longitudes de onda (λ) de la luz – las de la zona “visible” del espectro electromagnético. Nuestro ardiente rojo se corresponde con una λ de entre 618 y 780 nanómetros, y justamente tenemos un tipo de fotorreceptor especializado en este rango. ¿Será por eso por lo que causa tanto furor?

¿Cómo nos afecta el color rojo?

Las longitudes de onda de luz “visibles”, además de generar la experiencia subjetiva de ver colores, también pueden tener efectos fisiológicos. Por ejemplo, las longitudes de onda correspondientes al azul (relacionado con el cielo azul del día frente a la noche oscura) suprimen la producción de melatonina en nuestro cerebro. Esta molécula nos provoca sueño, por lo que su eliminación ante la luz de la mañana nos anima a despertarnos.

El rojo no tiene una acción tan directa, pero indudablemente ejerce efectos más allá de los visuales: se asocia al peligro (como de la noche en contraposición al azul del día), evasión (al fuego) o fracaso (los errores o correcciones suelen marcarse en rojo), según señalan algunos estudios. Sin embargo, el color rubí también se suele conectar con la pasión carnal y el amor romántico; incluso se ve como un afrodisíaco, especialmente para los hombres heterosexuales.

Atracción de hombres por mujeres

Es fácil encontrar una fuente de esta asociación en el uso social del rojo, pues aparece en:

  • Mitología antigua y folklore en forma de pigmento, como símbolo de pasión, lujuria y fertilidad. ¡Los antiguos egipcios ya lo usaban en pintalabios!;
  • La literatura, por ejemplo, en La Letra Escarlata;
  • Las artes escénicas o cine, como el vestido carmín que Julia Roberts luce como Vivian en Pretty Woman (a la derecha);
  • Como señal de disponibilidad sexual en las luces de los famosos distritos rojos
Imagen de la película Pretty Woman, con Julia Roberts en el papel de Vivian, vistiendo un famoso vestido rojo, y con Richard Gere.
Imagen de la película Pretty Woman (REX FEATURES).

Pero lo apasionante es que hay indicios de que este condicionamiento social tiene una base en nuestra herencia biológica. Muchas hembras de especies de primates no humanos exhiben de rojo sus genitales, perineo, pecho o cara durante la ovulación. Esto es debido a que sus niveles de estrógeno suben con relación a la progesterona, y esto favorece el flujo sanguíneo bajo la piel de esas áreas. Es decir, este color representa una señal sexual para atraer a machos. En las mujeres, la ovulación no se relaciona con cambios tan evidentes en el cuerpo, pero se piensa que, por ejemplo, el uso de pintalabios carmín sería una forma de ese fenómeno y así intentar captar la atención de los hombres.

Y parece que funciona. Estudios demuestran que muchos hombres heterosexuales perciben como más atractiva y sexualmente apetecible a una mujer si ven una foto suya con un fondo rojo, en comparación a fondos blancos, grises, verdes o azules; un efecto que no aparece si otras mujeres observan las imágenes. Ellos incluso reportan que es más probable que les pidan una cita y que se gasten más dinero en esas citas. No obstante, el rojo no hace que los hombres las vean como más inteligentes o amables. Lo más curioso: en general, ¡los hombres no son conscientes de este efecto!

Habría que estudiar más a fondo si este fenómeno es aplicable a la ropa o complementos. Sin embargo, hay estudios que indican que ellas – consciente o inconscientemente – ya usan este life hack o truquito para mostrar interés sexual. En este artículo, estudiaron fotos de perfil de mujeres en webs de citas: las que comunicaron interés en sexo casual tenían más probabilidad de vestirse de rojo que las que no lo tenían, igual que las mujeres de webs más enfocadas a “sólo sexo” versus las de webs más enfocadas al matrimonio.

Ejemplo de visión desde el usuario de una aplicación para citas en un dispositivo móvil.
«Datings Apps» by nodstrum is licensed under CC BY 2.0

Atracción de mujeres por hombres

Pero ¡mujeres! No hay que dejarse llevar por el ego, ya que parece que también funciona en sentido inverso, pero por motivos distintos. En el reino animal, es frecuente ver que el rojo en machos es un indicador de alto estatus (como ser el macho alfa), pues se asocia en este caso con mayores niveles de testosterona, que también incrementa el flujo sanguíneo. Es más, como el aumento de vascularización supone un gasto de energía, se deduce que los ejemplares que más lo presenten, tienen mayor salud, vigor e inmunocompetencia. Esto atrae mucho a las hembras de cara a tener descendencia con ellos. Asimismo, la asociación del rojo con poder o riqueza en humanos aparece en muchas culturas y sociedades: los romanos llamaban a sus hombres más poderosos coccinati (los que visten de rojo), y en la Edad Media el privilegio de llevar este color estaba restringido a las clases altas.

Por esto se cree que la asociación del rojo en hombres con alto estatus y con salud, y su poder de atracción sobre las mujeres, también proviene de la herencia biológica. Paralelamente, algunos experimentos han obtenido conclusiones parecidas a las anteriores: mujeres heterosexuales que miraban fotos de hombres con fondos rojos los veían más atractivos, se sentían más atraídas sexualmente hacia ellos y percibían que tenían un mayor estatus o potencial. Además, si a las mujeres directamente se les contaba que un hombre poseía un estatus más alto que bajo, lo catalogaban como más atractivo.

En conclusión, los mecanismos detrás de la atracción sexual entre hombres y mujeres son muy complejos. Por eso, echar la vista atrás en el tiempo puede aclarar algunas ideas y mostrar que la biología siempre está… al rojo vivo.

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